Reseña Julio Rogero Anaya

 

Se ha escrito mucho sobre valores, pero muy poco con el enfoque con que el que aquí se aborda este tema. Por su tratamiento creativo, su bella exposición, su original concepción, su sugerente intuición y por su sencilla accesibilidad, vale la pena conocerlo y penetrar en este texto detenidamente.

Creo que es una ayuda eficaz para ser conscientes del sistema de valores que guía la vida de cada uno. Y, posiblemente, hasta la lectura reflexiva de este texto, muchos no le hayamos dado la importancia que realmente tiene. Tanta, que es algo que todos deberíamos explicitar de forma consciente.

La educación que se nos propone de forma mayoritaria en el sistema educativo está centrada en la transmisión de conocimientos impuestos y en la reproducción de los valores de la sociedad neoliberal: la competición, la selección, el individualismo, la excelencia de unos pocos, los resultados, el rendimiento, la segregación de los débiles, la negación de los distintos. La educación en muchas familias también está condicionada por este modelo educativo, lo que en muchos casos nos lleva a la falta de empatía, a la indiferencia y a la deshumanización.

La educación en valores que se propone aquí responde a otro modelo educativo radicalmente diferente al dominante. Contiene, sin duda, los valores que se han de cultivar y cuidar de forma prioritaria en el ámbito de la educación y de la escuela como comunidad que cuida; son parte fundamental de nuestra propia autoeducación en cualquier edad, pero tienen especial relevancia en el espacio educativo tanto familiar como escolar.

El tiempo de la escuela es un espacio privilegiado en el que la educación en valores es clave para asegurar una convivencia positiva. Y para ello es imprescindible aclarar el sistema de valores que dará forma al proyecto educativo del centro escolar como marco de todo lo que allí acontece. Este libro es una herramienta muy útil para dotarse de él e incorporarlo, después de un proceso de reflexión y diálogo colectivo aprovechando la metodología que se propone en el libro y que será, sin duda, de gran ayuda para este fin.

En una sociedad como la nuestra, en la que sólo el hacer y el tener tienen importancia, adquiere especial relevancia la profundización en la construcción del ser frente al hacer y al tener. Creo que este es el sentido de toda la educación en valores.

Además, me parece un gran acierto el soporte del texto en el lenguaje artístico y visual con una “amplia mirada sobre la naturaleza”, y en los “mapas comprensivos” como apoyo clarificador de lo expuesto en cada apartado. El tratamiento estético de las ilustraciones del texto es exquisito y lo hace especialmente atractivo. Su fina sensibilidad y belleza facilita la comprensión e identificación de cada uno de los valores expuestos ya que se conecta con ellos al tocar de cerca tu mundo emocional.

Considero que este libro llega en un momento muy oportuno pues, desde hace tiempo, vivimos en un sistema de valores colectivo que se ha quebrado. Por el tema elegido, su buen tratamiento y su belleza estética, este libro conmueve e invita a una reflexión tanto individual como colectiva que se hace imprescindible.

Julio Rogero Anaya
Maestro de todas las etapas educativas (desde Infantil a Secundaria)
y en programas de Garantía Social. Miembro Movimientos de
Renovación Pedagógica Escuela Abierta de la Federación de MRP